El cruce entre la cultura, la memoria popular y el contexto deportivo volvió a vivirse con intensidad en el escenario porteño. Durante el concierto número 185 de Divididos en el emblemático Teatro Flores, llevado a cabo en el marco de las celebraciones por los 38 años de trayectoria del grupo, la emoción del público dio lugar a un momento de profunda carga política y social.



































