Una absolución y una condena a la mitad de la pena solicitada sorprendió a la fiscalía que llevó a juicio a Gladys Amarilla (56) y María Celeste Benítez (30) por el homicidio de Gisela Guadaupe Aguirre. La petición era de 25 años de prisión para ambas, pero el tribunal no dio por acreditada en su totalidad la teoría del caso presentada por la acusación.


































