Confiada en una relación de amistad, la arquitecta María Marta Toledo (46) se subió a la camioneta conducida por Rodolfo Fabián Lucini (55), quien la pasó a buscar el pasado miércoles 29 de julio por su casa, sin saber que minutos más tarde, la mataría. Recorrieron varios kilómetros desde el centro neuquino hasta la zona de chacras de Centenario, donde Lucini la asesinó al golpearla en el rostro y en la cabeza con el matafuego del vehículo, tal como detalló la fiscalía, que lo acusó de femicidio. El juez avaló los cargos y dictó seis meses de prisión preventiva por considerar acreditados los riesgos de fuga y de entorpecimiento.



































