Tras un cambio de representante, la policía sanjavierina que asesinó a su novio en enero de 2020 apuesta a un cambio de la figura legal de la causa, hasta el momento caratulada como "homicidio calificado por el empleo de arma de fuego y por el vínculo". Sin embargo, la fiscalía considera que no existen elementos en el legajo para fundamentar una posible "legítima defensa".



































