Otro golpe a los más débiles. Esta vez ocurrió en la vecinal San Ignacio de Loyola Sur donde autores ignorados rompieron parte de las instalaciones y se llevaron algunos elementos de trabajo. Lo peor de todo es que debido al siniestro (se llevaron una máquina de coser) se interrumpió un servicio vital para esta época, como lo es la elaboración de barbijos que se hacían en el lugar.



































