Una vieja tradición popular fijó los "martes 13" como esos días en los que la suerte es esquiva o directamente mala. Hay quienes respetan la predicción y esperan a que el almanaque cambie de número; otros hacen caso omiso y salen a enfrentar la vida. Esto último fue lo que decidió un joven de 25 años, que fue apresado por un grupo de vecinos luego de que intentara robarle el teléfono a un muchacho que caminaba por la zona norte de Santa Fe.


































