Nadie dice nada. No hay ningún comunicado público ni declaración de nadie. Ni de la Conmebol, mucho menos de Colón y tampoco de la empresa brasilera Eventim, que ganó en su momento la licitación para vender las entradas de las dos Finales Únicas que activó por primera vez la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF). Lo que está claro es que arrancó el jueves siendo un caos, siguió el viernes igual y el sábado se potenció por cuestiones lógicas: mucha gente, al no tener que desarrollar sus tareas laborales, pensó que era “el día”. Conclusión: gente acampando, pasando la noche y filas de hinchas más socios que llegaban hasta el mismo Puente Carretero.


































