Finalmente, Esteban Oscar Fuertes, máximo anotador de la Universidad Católica durante 2007 y goleador histórico de Colón -dueño de su pase-, formalizó su demanda al club chileno por considerar que lo abandonó tras sufrir una lesión el pasado diciembre. La acción, presentada en un juzgado laboral de Santiago, exige a la “UC” el pago de 289.600 dólares (unos 916.013 pesos), como compensación por no hacerse cargo de la cirugía a la que se sometió el “Bichi” tras romperse los ligamentos de la rodilla derecha.
Según informan desde Chile, “es una demanda laboral por accidente de trabajo e indemnización por perjuicios”, dijo el abogado Luis Eduardo Cantellano. “El equipo tiene que hacerse cargo de lo que le corresponde como empleador. El jugador está muy dolido con la institución”, agregó el representante legal del jugador, que explicó que la demanda se presentó después de que las partes no llegaron a un acuerdo.
A su vez, en la “U” Católica, los dirigentes han señalado que dejarán el caso en manos de la Justicia y afirmaron que Fuertes no aceptó un ofrecimiento de 40 mil dólares -pedido efectuado tras la lesión-, además de los gastos de la cirugía y el tratamiento posterior.
Retruco trasandino
Fuertes pedía además seis meses de sueldo, lo que “no correspondía” porque su contrato vencía en diciembre, según Felipe Achondo, presidente de la subcomisión de fútbol de la Universidad Católica. Según el directivo, el “Bichi” “tenía la decisión tomada de irse antes de lesionarse y fue sorprendente que cambiara tan bruscamente de opinión”.
“Católica siempre estuvo preocupada de su situación, incluso, se aceptó que se le pagara toda su recuperación en Argentina y además se le ofreció una indemnización, pero la aspiración en la otra parte era muy alta y no tuvimos cómo llegar a un acuerdo”, añadió.
Por último, Achondo añadió: “A nosotros, legalmente no nos correspondía ofrecerle una indemnización, pero igual lo hicimos. Ahora haremos frente a la demanda porque la Católica no está en condiciones de entregar sus recursos”.
Sigue en pie
De acuerdo con la información que le brindó anoche un allegado a la directiva de Colón, el defensor uruguayo Deivis Barone no está totalmente descartado. A pesar de que se haya enfriado, la situación del marcador central que actúa en Nacional de Montevideo todavía no se resolvió, porque en todo momento se trata de destrabar el conflicto para que el ex Instituto de Córdoba pueda desvincularse del “Tricolor” y sumarse al plantel que encabeza Leonardo Astrada.
De todas maneras, la negociación no se presenta tan sencilla. Inclusive, la prensa uruguaya asegura que Barone manifestó que quiere “cumplir el contrato con Nacional”, es decir, jugar seis meses más. Otras voces indican que el problema con el empresario Sergio Grecco, su representante (amenaza incluida al jugador de no volver a jugar profesionalmente) surgió a partir de que el defensor charrúa le confesara que no quería pasar a Colón, sino que prefería seguir este semestre en el “Tricolor” montevideano.
Por tal motivo, quien tomó fuerza durante las últimas horas es Pablo Aguilar. El marcador central paraguayo que integra la plantilla profesional del Sportivo Luqueño sería comprado en su totalidad; luego lo negociarían con Colón. Y se descartó de lleno (por muy costoso) la posibilidad de hacer un esfuerzo por el otro guaraní, Nelson Cabrera, perteneciente a Cerro Porteño del vecino país.
Caso cerrado
Tras muchas idas y vueltas, Julio Comparada, el presidente de Independiente, manifestó que las gestiones por para contratar al mediocampista colombiano Freddy Grisales se dejaron a un costado. Quizás, la dirigencia del club de Avellaneda retome las tratativas luego de que el jugador logre desvincularse de Colón.
“Lo de Grisales está cerrado completamente hasta que el jugador arregle su salida con Colón. El problema es que Independiente no va a pagar dos veces el pase”, despachó el máximo directivo de la entidad roja.

































