A los 34 años y camino a los primeros 300 partidos profesionales, Ismael Alberto Quilez decidió volver al primer amor, al lugar del primer beso. "El lunes, cuando Colón tenga presidente, ya que antes el domingo vamos a ir a votar al club, me voy a poner a disposición para jugar acá. Es un momento que el club nos necesita y es momento de devolver. Después, si el entrenador de turno decide otra cosa, todo bien. Pero somos varios los que pensamos igual". Viene de jugar en la categoría donde cayó Colón, con la camiseta de otro grande, como es San Martín de Tucumán. Jugó 22 partidos y dejó una muy buena impresión en el "Santo" de La Ciudadela, que peleó el ascenso hasta el final.































