En ese juego de amores cruzados entre Marcelo Gallardo y Eduardo Rodrigo Domínguez, con Juan Luis Berros (agente FIFA de los dos) metido en el medio, siempre fueron y vinieron jugadores. Para allá, por ejemplo, la venta pandémicamete importante de Álex Vigo: dos millones de dólares por la mitad de la ficha cuando nadie le vendía nada a nadie en el mercado argento. Para acá, el propio hijo del "Muñeco", Cristian Ferreira y el "Vikingo" Lucas Beltrán.



































