El tipo que cambió el curso de la historia en Colón apaga el celular a las 9 de la noche. Si Messi quedara libre y quisiera ponerse la sangre y luto deberá esperar hasta el otro día a las cinco de la mañana. A esa hora, el hombre se levanta para comprar tres cosas: vacas, campos y jugadores de fútbol en los mercados de pases.




































