El estudio inicial que se le hizo a Vargas arrojó un primer diagnóstico que los médicos rojiblancos quisieron confirmar con una nueva evaluación. Esto fue cuando recién habían pasado 24 horas del partido con San Lorenzo. Se esperó hasta el viernes para el nuevo estudio, con la desafortunada convicción de que se podía confirmar lo peor, que es la rotura de ligamentos cruzados. Desde ese momento del primer diagnóstico, se empezó a evaluar, en consecuencia, la posibilidad de incorporar un jugador en su reemplazo. Pero no para ocupar el puesto de lateral por derecha, sin en otra posición. Y máxime atendiendo a que se lesionó Mosqueira y su recuperación le demandará entre 45 y 60 días, se intentará traer un volante central, puesto en el que se buscó variantes a pesar de que se trajo a Mosqueira. Para algunos, la salida de los dos volantes centrales titulares (Profini y Mauro Pittón) ameritaba la llegada de dos jugadores en su reemplazo, más allá de que Menossi iba a ser una opción valedera y que desde atrás viene empujando Giaccone, al margen de Santino Vera y Peresutti.




































