En el fútbol argentino, todos se quejan de lo mismo: las altas temperaturas (calor) y lo apretado del calendario. El almanaque le dio un respiro “mentiroso” a Unión, porque si bien hubo descanso impensado después de la caída contra Huracán en el Tomás A. Ducó, ahora se viene un sprint peligroso, por la exigencia de cada compromiso y porque debe jugar cada tres días sin respiro. Además, con un solo juego en casa y dos viajes.


































