Trionfini: - Vivimos en una sociedad intolerante, cada vez se soporta menos y se encuentran culpables rápidamente. Hay una bipolaridad de parte del hincha en general. Cuando el equipo pierde con los juveniles, la gente reclama por refuerzos. Y cuando va bien, cantan “vamos los pibes”. Es el escenario que nos toca, a lo que se suma la crueldad de las redes sociales. Y a veces el hincha no se da cuenta de la importancia de sentir su apoyo, por parte del jugador. Nadie se equivoca queriendo, pero a veces las cosas no salen bien, tanto en el fútbol como en la vida. Comprendo la intolerancia, pero me gustaría que no sea así. En función de eso, trabajamos en la formación de jugadores resilientes. Y fijáte que hubieron jugadores con excelentes transferencias que, en su momento, fueron castigados duramente. Pero se la “bancaron”.