Gustavo Munúa es un entrenador que ideó un libreto muy claro para su equipo. Encontró los jugadores, incorporó otros que pudieran adaptarse y le dio funcionamiento. Se le cayeron "soldados" importantes en el camino, caso Álvez por ejemplo, pero no perdió capacidad de gol y llegó a tener el equipo más goleador del torneo, hasta hace un par de fechas. El mérito fue encontrar una gran cantidad de jugadores con llegada a la red rival. Tuvo una racha de seis derrotas que se mezclaron con la muy buena copa Sudamericana que hizo, a pesar de caer en octavos de final ante Nacional de Montevideo. Se recuperó y estuvo siete partidos sin perder (con cinco victorias) y eso lo encaramó en las tablas. Las últimas dos derrotas -en La Paternal con Argentinos y en Santa Fe con Gimnasia- le pusieron un freno a la campaña.


































