Trabajan incansablemente llevando sobre sus hombros un bolso con comida a domicilio, yendo de una punta de la ciudad a la otra. Reciben los pedido por una app, lo cual quiere decir que siempre van con un celular, y se movilizan en bicicletas por lo general nuevas o en motos. Claro, estos tres bienes muebles tienen valor económico, lo cual se vuelve algo "tentador" para los delincuentes.


































