La capital provincial es desde hace varios días un horno. No hay ventiladores que logren aliviar el calor y el uso de los acondicionadores de aire se intenta controlar por la simple razón de que la boleta de la luz no haga subir la presión cuando llegue. ¿Qué hacer entonces frente a las altas temperaturas en un contexto donde además hay que cuidar el bolsillo? Los parques públicos con piletas de agua son una opción pero… ¿en qué condiciones se encuentran?


































