"Che, se picó un poco la última sesión", comenta un cronista por mensaje de WhatsApp. Comenzaba la última sesión ordinaria del año en el Concejo de Santa Fe. Aún los concejales estaban solicitando ingresar expedientes, y pidió la palabra Saúl Perman. Claro: el tema era su propuesta de meditar cinco minutos antes de comenzar la sesión deliberativa. Y luego de una larga exposición, se le plantó un concejal: fue el primero de tres.



































