Quizás porque las estructuras partidarias han tomado nota que desde hace varios años los electores, en la generalidad, están alejados e incluso hastiados de la política tradicional (y de sus políticos), los "outsiders" son muy requeridos en los menúes a mesas cerradas donde se definen las listas de candidatos. El mensaje directo, llano y coloquial; la imagen conocida -sea por los medios de comunicación o las redes sociales-, a priori socialmente legitimada, puede ser las estrategias de una carta ganadora.



































