Un embalsado de grandes dimensiones que descendía desde la laguna Setúbal quedó atascado entre las pilas Este de los puentes Colgante y Oroño y la orilla, formando un extenso paño verde de vegetación acuática. El fenómeno, de carácter natural, se produjo en los últimos días, en paralelo con el aumento del nivel del sistema del río Paraná en la ciudad y la región.






























