La letra de aquel tango memorable de Biondini y Lazzaro describe el billar de una manera fiel y única: “Viejo billar de boliche hasta fuiste mostrador, otras veces escenario de algún punto estrafalario con berretín de cantor. Viejo billar de boliche cuando cerraba el patrón si habrán corrido los dados sobre tu paño gastado y manchao de semillón”.
































