“Acá lo más común son los arrebatos en la calle”, dijo Raquel Aguirre, vecina de barrio Esmeralda, en el noreste de la ciudad. “Pasa a cualquier hora del día”, aseguró la mujer, que forma parte de la Vecinal. “Y ahora la preocupación es mayor porque empiezan las clases y los chicos andan más por la calle”, advirtió. Por ese motivo es que celebró este martes la reapertura de la Comisaría 27, ubicada en Esmeralda 2441, “porque necesitamos mayor presencia policial en el barrio”, dijo.

































