Transcurrieron las primeras dos semanas de gestión del nuevo intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, y hasta el momento es poco lo que pudo resolver, de los problemas que heredó de la gestión anterior. Sin embargo, el médico no sale del “quirófano” que es la ciudad. Se lo ve aplicar “cirugía mayor” 24/7. Esa había sido su promesa de campaña. Trabaja mucho, a toda hora, y su equipo de comunicación lo hace notar. Todos los días todo el tiempo trata de resolver las demandas sociales, que por el momento tienen al conflicto del transporte público por colectivos y el drama de los evacuados, con las consecuencias de la crecida del río Paraná, como los mayores problemas a atender en la coyuntura. Pero además planifica la Santa Fe que pretende, participa de reuniones con el gobierno provincial para gestionar fondos y recorre los barrios. Poletti termina el año como una tromba. No para. Pero los resultados se demoran en llegar. Y el contexto económico nacional no ayuda.




































