En 1880 se federaliza la ciudad de Buenos Aires fortaleciendo la autoridad central del Estado nacional. Dos años después, en Santa Fe, finaliza el segundo gobierno de Simon de Iriondo y asume la gobernación, tras un compás de espera por razones de salud, Manuel María Zavalla. 1882 es un claro parteaguas en la política provincial, termina la hegemonía del iriondismo y comienzan a consolidarse las redes, alianzas y dinámicas políticas del partido autonomista nacional en la provincia de Santa Fe.


































