Muchas personas que se dedican a cometer delitos utilizan motocicletas robadas previamente. Este es el principal móvil que la policía secuestra en la mayoría de los casos en los que atrapa a un ladrón. Por ese motivo, desde el mes de abril rige un decreto del gobernador Omar Perotti que habilita a la Policía a realizar operativos de tránsito -junto a los municipios- y les permite retener las motos cuyos conductores no tengan los papeles, no tengan patente o estén en infracción. El objetivo es reducir la cantidad de motos ilegales que circulan en las calles como forma de prevenir la propagación del delito. En ese sentido, desde que se iniciaron este tipo de controles las fuerzas de seguridad aseguran haber reducido un 48 por ciento los delitos cometidos con su uso.


































