Mientras buena parte de las principales ciudades argentinas continúa extendiendo sus límites urbanos hacia la periferia, el aglomerado Gran Santa Fe tomó un camino diferente. Entre 2018 y 2024 fue el que menos expandió su mancha urbana de todo el país, una tendencia que, lejos de responder a un estancamiento, refleja un proceso de consolidación interna y aumento de la densidad poblacional.



































