El disc jockey estadounidense Russ Gibb -ya fallecido- a través de su programa en la emisora WKNR-FM de Detroit difundió, hace algo más de 50 años, una de las leyendas urbanas más populares de la segunda mitad del siglo XX: Paul McCartney está muerto. Una historia nunca del todo aclarada, que revive de cuando en cuando, y que muchos de los obituarios de Gibb prefirieron obviar para no desprestigiar a un profesional en cuya carrera hubo momentos bastante más honrosos que ese.































