Argentina es sin dudas uno de los grandes jugadores del mercado mundial de trigo. Y podría serlo mucho mas, de no estar presos de un sistema autoimpuesto que anula cualquier atisbo de competitividad. Además, tal como quedó demostrado, romper un mercado (que lleva décadas construir) puede ser muy sencillo; como ocurrió con las intervenciones implementadas durante la anterior gestión nacional. Por eso, se celebró tanto la eliminación del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (FETA), aunque se admite que el camino de la reconstrucción será largo y trabajoso.


































