Unas 13.000 gallinas ponedoras debieron ser sacrificadas en General Racedo, a pocos kilómetros de la capital de Entre Ríos, como resultado de la detección de un brote de influenza aviar (IA) H5 que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó el viernes 19 de mayo en aves de una granja comercial .

































