Se le nota en cada palabra, en el sonido de su voz cuando habla en La Primera de Sol, en su pesadumbre y su tristeza. No es algo "actuado" para la ocasión. Todo lo contrario, es el reflejo claro de un sentimiento de tristeza que no se puede disimular. Claudio Gugnali no sólo perdió un amigo. Perdió un referente, un guía, alguien a quién él admiraba. Lo dice en cada concepto, en cada anécdota, en cada recuerdo. Alejandro Sabella fue algo más que un amigo con el que pudo trabajar en Estudiantes y en la selección. Fue mucho más. Y su pérdida se siente, la siente, como si fuera la de un familiar. Así de simple y así de contundente.
































