Simone Biles saltó a la fama en los Juegos Olímpicos de Río 2016, cuando con apenas 19 años conquistó cuatro medallas de oro, algo inédito para una gimnasta estadounidense. En Tokio 2020, el mundo esperaba deleitarse con su talento, pero las consecuencias mentales del sufrimiento pasado le impidieron brillar ante los ojos de millones de personas y apenas sumó un bronce en la prueba de barras por equipos, la única final de la que participó. La norteamericana es una de las víctimas de abuso sexual del médico Larry Nassar, quien cumple una sentencia de cadena perpetua después de haber sido condenado en 2017 y 2018 por agresiones sexuales a más de 250 gimnastas.

































