La imagen de Agustín Riquelme en La Bombonera, junto a su padre Juan Román y otros dirigentes xeneizes, pasó inadvertida durante la transmisión oficial del Superclásico ante River. Sentado cerca de Jorge Bermúdez y Antonio Barijho, que también trabajan en el club, el Vicepresidente segundo se lamentó por las situaciones de gol perdidas y le quedó un sabor amargo por el empate final.

































