“En el 80 habíamos refundado el Automóvil Club Santa Fe con algunos amigos como Luchito Grossi y Ovidio Cherry. En el 84 hicimos carreras de karting y motocross en distintos circuitos. Y allí empezamos a entrenar gente para organizar una carrera en Santa Fe, me contacté con la gente de la categoría y contra viento y marea metimos esa primera carrera. La Municipalidad se oponía, al punto tal que una semana antes, el Concejo no me la aprobaba. Martín Bustamante me ofreció hacerla en Paraná, pero yo quería hacerla en Santa Fe, en mi ciudad. Nos peleamos con todos, el único que nos apoyaba era el gobernador Vernet. Y lo logramos. Fue de Santa Fe y para Santa Fe, porque los 20 kioscos en el circuito eran para cooperadoras escolares de la ciudad. A partir de Santa Fe, el TC 2000, que militaba en el ascenso, por ponerle un término futbolero, ‘empezó a jugar en la A’, porque vendimos 40.000 entradas, que era una barbaridad. En abril del 86 hago la otra carrera y ya cansado me retiré del Automóvil Club Santa Fe. No obstante, organicé un par de carreras más de Fiat 600 pero a beneficio de la escuela Dante Alighieri”, cuenta Francisco Costanzo, haciendo un poco de historia de lo que significó la revolucionaria llegada del TC 2000 a un circuito callejero.