Rosario Central juega esta tarde, desde las 17, el último partido de un año futbolístico que seguramente no quedará en el lugar más brillante de su historia y de su vitrina. Apenas se recordará como la temporada en la que el equipo rosarino volvió a jugar Copa Libertadores, gracias al título de Copa de la Liga obtenido a fines de 2023, aunque la ilusión continental se diluyó muy rápido, incluso con un fugaz paso por la Sudamericana luego de la eliminación en fase de grupos. De todos modos, los hinchas tienen una buena excusa para ir al “Gigante” este sábado por la tarde: despedir, esta vez sí y para siempre, a Marco Ruben, el máximo goleador de la historia de la institución. Por otro lado, la seguridad sigue siendo un tema crucial en el estadio y sus alrededores, porque todavía resuenan los ecos del crimen de Andrés “Pillín” Bracamonte, el líder de la barra brava “canalla” asesinado el pasado 9 de noviembre a la salida del partido con San Lorenzo.



































