El escándalo que se vivió en la Arena Corinthians a los cinco minutos de partido entre Argentina y Brasil tuvo repercusión internacional. Todo el conflicto se generó por los cuatro futbolistas de la albiceleste que habían llegado desde Inglaterra a Sudamérica hace menos de 10 días y, en teoría, debían hacer una cuarentena para ingresar al territorio presidido por Jair Bolsonaro. El impacto de la suspensión tuvo impacto hasta en la dirigencia del equipo donde actualmente juegan Emiliano Martínez y Emiliano Buendía.


































