BUENOS AIRES (ENVIADO ESPECIAL).- Había que ganar, bah siempre hay que ganar. Por algo la voz del estadio arengaba, en la previa, con ese “volvimos a casa”, sin que haga falta recordar la cantidad de veces que en la historia el seleccionado nacional jugó en el siempre coqueto José Amalfitani de Liniers.
































