Días atrás, integrantes de la camada ’98 de Capibá Rugby Club se reunieron junto a la cancha principal de la institución para concretar un acto profundamente simbólico y sentido. En el marco de un nuevo aniversario del fallecimiento de Franco Sarli –su compañero, su amigo, su hermano de la ovalada– plantaron un árbol. No uno cualquiera, sino un Katalpa, elegido por lo que representa: vida, refugio, resistencia, crecimiento.


































