Rojo descarnado
En los números que presentó, el país lleva en 9 meses el equivalente a unos 16.380 millones de dólares (cotización promedio) de déficit fiscal, que equivalen a 4 puntos del PBI. “De acuerdo al presupuesto para 2020, el déficit fiscal se estima en 2,5 % del PBI (más de U$ S 11.700 millones). ¿Cómo se financia esto? Hay que pagarlo de alguna manera”.
Aumentar impuestos es una de las opciones que viene analizando el mandatario electo. Cachanosky explicó a manera de ejemplo que “bienes personales, con tasas altas, lo máximo que se puede recaudar es 0,3 % del PBI (está en 0,1) salvo que se ponga una tasa disparatada. No resuelve nada.
“Derechos de exportación (minería y agro más otros rubros) aportarían 0,8 del PBI, sumados a 0,3 del impuesto a bienes personales”. Tras señalar que las magnitudes no cubren la necesidad, el especialista remarcó que “la economía argentina está agonizando de impuestos y no puede pagar más. Buscar solucionar el problema por mayor presión impositiva puede caer simpático, pero en términos prácticos significa bajar más persianas” a la actividad económica.
Insistió en que el problema “no se resuelve con altas tasas de interés o tocando el tipo de cambio”. Y advirtió que “podemos emitir, podemos comprar más máquinas para emitir billetes. Pero el hecho que tenga más billetes en el bolsillo no quiere decir que pueda comprar más bienes”. Recordó que en el país, con billetes de 1 millón de “pesos ley” se podía comprar... “un pancho y una coca”.
“El gasto público entre Nación, Provincia y Municipios suma en este momento 47 puntos del PBI y en la década del ’80 eran 30 puntos del PBI. Para volver a los ’80, hay que bajar el gasto en 75 mil millones de dólares...; en los ’80 el gasto no se pudo financiar. Tuvimos inflación alta, megainflación, hiperinflación, confiscación de depósitos. Si no pudimos financiar un gasto del 30 %, ¿creemos que vamos a poder financiar uno del 47 %?”.