“Cuando llegó el presidente Macri -en diciembre de 2015- nuestras relaciones estaban basadas esencialmente con tres o cuatro países y con la lista más larga posible de enemigos mundiales. Teníamos una asociación preferencial con Venezuela, un diálogo significativo con Irán, un diálogo razonable con Bolivia y después un diálogo valioso con China, que continúa.



































