Mientras desde hace una semana rige la conciliación obligatoria dictada por el gobierno nacional en el conflicto que planteó la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) y que involucra a las firmas representadas por el Centro de la Industria Lechera (CIL) y la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel), parece volver a tomar estado público la situación de la empresa SanCor Cooperativas Unidas Limitada (CUL), que busca alternativas para sostener su recuperación después que en 2017 estuvo a punto de quebrar.



































