En medio de la adversidad, hay casos de éxito. Mónica Aquino cuenta la experiencia que realizó la Dra. en Psicopedagogía, Rufina Pearson, en una villa de Buenos Aires. Durante 3 meses, de manera sistemática, se estimuló a niños inmigrantes del Paraguay de entre 5 y 6 años con el desafío del bilingüismo (guaraní y español), con madres analfabetas, con baja estimulación sociocultural, y terminaron sabiendo leer y escribir en tres meses. Se los comparó con chicos de escuelas privadas de otras zonas de Buenos Aires y se alfabetizaron antes. "No cambió el contexto sociocultural, cambió el método de enseñanza de la lectoescritura. Y ese método es muy sencillo: consiste en trabajar en la enseñanza explícita del código alfabético y la estimulación de la conciencia fonológica: jugar con los sonidos del habla, reconocer los sonidos, la discriminación auditiva. Esos son los dos pilares: conciencia fonológica y enseñanza explícita del código alfabético. Un niño con una buena enseñanza en tres meses se tiene que alfabetizar", refuerza Aquino.