-Nosotros entendemos que el nuevo gobierno tiene la necesidad de ir mirando ahora a corto plazo, pero la programación universitaria es a mediano y largo plazo. Lo mínimo que nosotros podemos planificar es un año. Cuando iniciamos una obra, estamos hablando de varios años. Cuando comenzamos una carrera, tenemos que asegurar que la vamos a poder dar completa. Entonces, necesitamos tener previsibilidad, que nos permita programar en el año las actividades académicas. Después está también la otra imprevisibilidad de qué vamos a poder ejecutar de nuestros programas, en función de los fondos que tengamos inicialmente y a lo largo del año. Y de eso también dependen otras cosas: cuando uno quiere comprar equipamiento informático, no hay precio; cuando uno quiere comprar reactivos que tienen que venir del exterior, no podemos asegurar que lleguen en tiempo y forma; cuando se necesiten equipos, uno tiene que pensar que nuestra moneda se deprecia día a día y que cuando lleguen, quizá no vamos a poder pagarlos.