- Por ejemplo, en mayo hay elecciones de consejeros. Una de las cuestiones que hablábamos con el rector nacional era adelantarlas, ya que sabemos que en ese cuatrimestre tenemos todavía dinero. Después, si tengo que mandar estudiantes a las industrias o a una planta generadora de energía o a chicos que tienen que ir a un determinado evento en Buenos Aires, son todas cuestiones que están desactivadas por el momento porque no hay previsibilidad. En enero deberíamos estar haciendo las Colonias Tecnológicas que tuvieron un éxito enorme el año pasado: más de 600 chicos, muchos de escuela primaria, estuvieron en el verano en la facultad, armando un robot o haciendo una pieza en una impresora 3D, porque sabemos que hay que empezar a despertar alguna vocación temprana. Igual, aún con el caos y la incertidumbre que tenemos, algunas cosas que teníamos previstas, las estamos haciendo, entre ellas, abrir extensiones áulicas en Gálvez y San Justo.