Tras varios meses de crisis internas y desencuentros, que lograron ser magistralmente maquillados con la publicación de canciones y discos brillantes, como el caso de "Abbey Road", Paul McCartney emitía, el 10 de abril de 1970, un comunicado de prensa en el que anunciaba el lanzamiento de un disco solista, con el que daba a entender de manera oficial que Los Beatles eran historia.
































