La programación que la sala ofrecía semanalmente tenía una orientación y un criterio curatorial basado no solo en estrenos para un público masivo, sino más bien un repertorio de films de reconocida calidad artística. El objetivo era crear una alternativa que brindara a la ciudad un espacio donde el espectador especializado disfrute de los grandes clásicos, directores y del cine experimental. El Cine Club Santa Fe, ya contaba con una sala de este estilo, la conocida sala “cine-arte Chaplin” en la galería Ross del microcentro santafesino. Cine Club Santa Fe se fue transformando en una institución pionera a la hora de cultivar el gusto por el cine y el disfrute de los cinéfilos al momento de compartir una experiencia colectiva entre sus socios.