A lo largo de tantas décadas de actividad, la actriz sabe que, para bien o para mal, su nombre siempre formará parte de verdades, trascendidos y mentiras adjudicadas. El viernes último, sin ir más lejos, circuló una versión maliciosa que aseguraba que un equipo sanitario del Gobierno de la Ciudad acudiría al piso de la actriz en la calle Libertador para aplicarle la vacuna contra el coronavirus. Ella misma se encargó de desmentir tal afirmación, pocas horas antes que el país se escandalizara con el listado chequeado de vacunados vinculados al mundo político y empresarial, motivo por el cual el presidente Alberto Fernández pidió la renuncia al ministro de salud Ginés González García. “La vacunación VIP me parece una vergüenza, realmente. Que suceda eso en la Argentina es vergonzoso. No entiendo como nadie advirtió a quien correspondía que eso no se debía hacer, que era inmoral. A nadie se le ocurrió frenarlo a tiempo, que es lo que debían haber hecho. Nadie dijo: ´Acá no se vacuna a nadie con privilegios´. Lamentablemente, no fue así”.