Después de ese hitazo de "Soy Sabalero" en La Olla con la final de la Sudamericana, Alejandro Domínguez quedó enamorado de Los Palmeras. Fue el mismo presidente de la Conmebol el que a los pocos meses abrió el sorteo de las copas con el ringtone de "Soy Sabalero" cuando explotó el estadio de Cerro Porteño con 40.000 sabaleros.

































