En el Año Internacional para la Eliminación del Trabajo Infantil, los datos son alarmantes. La pandemia de coronavirus no sólo profundizó la infantilización de la pobreza sino que empujó a muchos menores de 17 años a insertarse en el mercado laboral. En la Argentina trabaja el 16% de los niños, niñas y adolescentes, pero la mitad comenzó a hacerlo durante el período de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO).

































