El muro de piedra que rodea la extensa mansión “Las Mil y una Noches”, ubicada en las calles Primo de Verdad y Alfonso Iberri de la colonia Pitic, en Hermosillo, Sonora, se cae a pedazos. Desde la calle se alcanzan a observar las tupidas copas de árboles que compiten en altura con las habitaciones que componen este enclave suspendido en el tiempo.































