San Jerónimo es un nombre que resuena fuertemente entre los santafesinos: es el santo patrono de la ciudad, a quien la comunidad celebra y conmemora cada 30 de septiembre. Si bien su elección se cree que fue azarosa, ya que no existen documentos que precisen la oportunidad y la fecha en que San Jerónimo fuera señalado Santo Patrono de Santa Fe, es muy probable que dicha elección se haya realizado por sorteo, práctica muy habitual en la época. Para Pilay sin embargo no es un nombre casual: representa un pilar fundamental en su historia, ya que es la denominación que reciben todos los edificios construidos en la ciudad de Santa Fe, bautizados con sus iniciales SJ y numerados secuencialmente por orden de inauguración.